domingo, 30 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
Dia de Muertos, camino del Mictlan.
Las culturas prehispánicas de Mesoamérica creyeron que la vida fue un sueño. Al morir se despertaba. La muerte era un escape del sufrimiento diario y de los problemas. Como la muerte era inevitable, no se le temía.
Durante los tiempos precolombinos, se creía que el difunto hacía un viaje largo y peligroso por nueve mundos antes de llegar a la región de Mictlán reinado de Mictlantecuhtli y Mictlancuatl, el rey y la reina. El viaje específio dependía de la profesión que se ocupaba durante la vida. Los guerreros que morían en el combate iban a Tonatihilhuac, el mundo del sol. Las mujeres que morían en el parto iban a Cihuatlampa, la región de las mujeres. El dios de la lluvia Tláloc llamaba a todos que murieron a causa del agua al Tlalocán, el paraíso del dios de la lluvia. Los niños iban a Chichihuacuauhco, el mundo del árbol nodrizo, donde los amamantaban con la dulce leche producida por los árboles mientras esperaban volver a nacer.
El viaje de los muertos duraba cuatro años, durante el cual el alma pasaba por desiertos y montañas. Era imposible cruzar el río al final del viaje sin la ayuda de un perro. Esto explica por que se encuentran los restos de perros en las tumbas. También al poner jade en la boca del muerto aseguraba que el muerto llegara en paz.
El festival de la muerte se deteminó por el calendario solar azteca. Los guerreros eran honrados durante el festival de Quecholli. Este decimocuarto mes coincide con noviembre del Calendario Juliano

